Con el fin de demostrar las sensaciones que se pueden sentir al probar los helados La Cigale y, al mismo tiempo, hacer énfasis en la enorme cantidad y originalidad de los sabores existentes, se decidió mostrar el mundo de sabores al que uno ingresa cuando prueba un helado La Cigale.
En ese mundo onírico y animado, los sabores cobran vida y dan forma a un entorno mágico, variado y delicioso. Las cerezas aladas se posan en árboles formados con cucuruchos, y canastas de helado viajan en ríos de chocolate en medio de un universo de diferentes sabores.
Una forma diferente y dinámica de regalarle a otros sentidos lo que sólo podía percibir el gusto. Un disfrute completo de los mil y un sabores de La Cigale.
















