Una comunicación directa y cercana, basada en expresiones que todos conocemos y usamos a menudo (“¿Podés creer?” es una de ellas), hace foco en resaltar el beneficio, el buen negocio que es contar con OCA para el cliente. Este punto se ha venido trabajando junto a la marca desde hace buen tiempo. Imponer la idea de que “OCA es un buen negocio” es uno de los factores claves para que la tarjeta se haya convertido en líder del mercado nacional.
Utilizando la forma de la tarjeta, se la “adaptó” a los diferentes elementos a los que hacía referencia la locución, como ser surtidores de nafta en este caso, pero también cámaras de fotos, camisetas, etcétera.
Esta tanda de descuentos, que expiran máximo en 60 días, logra buenos resultados en un corto y mediano plazo en el aumento de ventas, mientras que a la vez ayuda a mantener el vínculo comunicacional al que la tarjeta ha acostumbrado a todos sus usuarios.
















